Salgo de la biblioteca. El viento frío me pilla por sorpresa y rápidamente subo la cremallera de mi abrigo. Una pareja se mira de forma empalagosa. Me pongo los auriculares y enciendo el MP4, pero no llevo 30 segundos de canción cuando ya me he cansado, asi que lo apago. Me apetece más ir escuchando el ruido de la ciudad, los coches, la campana del tranvía, las risas vulgares de las adolescentes cuando les cuentan un cotilleo sabroso. Otra pareja pasa a mi lado caminando de la mano.
El estómago me vuelve a llamar la atención. La última vez que comí fue esta mañana cuando desayuné. No comí, no tenía hambre. Para hacérmelo más dificil, el olor a gofre se mete por mi nariz. Veo mi reflejo en un escaparate, quizá pueda pasar esta noche sin cenar también. Una pareja comparte un crepe entre risitas tontas, me dan asco. Amor y chocolate: horriblemente dulzón.
Otra pareja se despide en la parada del autobús, no se quieren separar. Paso por una tienda de lencería y dentro, otra pareja mira conjuntos de ropa interior y picardías. <<Cariño, ¿cual te gusta más para follarme esta noche?>> Casi que lo podía oir.
Parejas. ¿Por qué ya solo veo parejas? ¿Por qué me repugnan tanto? ¿Por envidia? Puede ser. Porque yo ya solo tengo frío, y hambre. Vacía literal y figuradamente.
Muy bueno ;)
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