viernes, 6 de mayo de 2011

La riqueza

Librería Lello e Irmao; Oporto, Portugal.

Reinaba el silencio en aquel lugar. apenas me atrevía a respirar, para no enturbiar la quietud de aquel espacio. me movía lentamente para no causar el mínimo ruido. Allí, en la biblioteca, entre las estanterias llenas de libros, me sentía la persona más millonaria del mundo. Sí, porque la riqueza está en la cultura, no en el dinero.
en realidad no iba a sacar ningun libro, solo estaba alli porque me encantaba. las bibliotecas son el mejor invento del hombre, pues ponen la cultura a disposicion de TODOS. Se expande, la compartimos, enriquecemos.
aspiro profundamente el olor a polvo y a antiguo mientras miro los libros y me pregunto por cuantas manos habrán pasado ya, a cuantas personas habrán ilustrado. tantas, había tantas páginas y páginas por leer... Cuantos más libros lees más te quedan por leer. a veces me pregunto si me dara tiempo a leerlos todos antes de morir, si una vida será suficiente.
Miré el reloj, y a regañadientes acepté que tenía que irme de aquel templo a la cultura. Salí tal como había entrado: despacio y en silencio. Fuera anochecía. echo a andar y noto que el verano ya está en el aire, de una forma tan palpable que hasta se puede oler. El perfume del verano. no tengo frío pese a que el cielo está encapotado. una gota de lluvia cae sobre mi hombro. miro hacia las nubes y el chispeo me dibuja lágrimas en la cara. Parece que lloro. Pero soy la persona más feliz.

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