Eras tan alto,
pero te quedó grande el lugar de mi vida en el que te puse.
Escribo con resentimiento,
con la sensación de que fue todo una pérdida de tiempo.
Aun así encuentro consuelo,
en pensar que cuando lo dejamos tú perdiste más que yo.
Primavera extraña,
vivida entre diciembre y febrero.
Terrible invierno,
sufrido entre marzo y julio.
Todo ha acabado, pero todavía tiemblo.